​El alcohol produce discapacidades y daños irreversibles en el feto

|

Embarazadas

SANTO DOMINGO. Un estudio llevado a cabo por médicos residentes en la especialidad de Perinatología del Hospital Materno Infantil San Lorenzo De Los Mina, Santo Domingo Este, sorprendieron al constatar que el 58 por ciento de las mujeres consultadas consumieron alcohol durante su embarazo entre ellas, un número significativo de adolescentes.


La investigación revela que en el periodo de enero a mayo del pasado año, de 789 madres consultadas, 185 admitieron haber consumido alcohol antes del periodo de gestación y 31 informaron que continuaron consumiéndolo aun conociendo que estaban embarazadas.


El ministro dominicano de Salud Pública, doctor Rafael Sánchez Cárdenas calificó como alarmantes los resultados del estudio, y llamó a crear conciencia sobre el impacto negativo que genera el uso de alcohol y otras sustancias tóxicas en la salud de la criatura que llevan en su vientre.


Entiende el ministro que debe ser uno de los compromisos principales para detener a tiempo esta práctica “la información oportuna y orientación sobre los daños que el alcohol produce a la salud del feto, provocándole deficiencias en el desarrollo del cerebro, microcefalia, bajo peso al nacer, entre otros padecimientos que conforman el síndrome de alcohólico fetal”, señaló.


Precisamente, Sánchez Cárdenas encabezó este jueves 25, el acto de apertura de la primera Unidad de Atención a Embarazadas en Consumo de Alcohol y una Sala Amiga de la familia Lactante en dicho Hospital Materno Infantil San Lorenzo de Los Mina, que desde 1974, forma parte de la red de establecimientos del Ministerio de Salud Pública, habilitado para ofrecer servicios de tercer nivel de atención, no solo a gestantes de la provincia Santo Domingo Este sino a la población en general, lo que le ha convertido en una institución de referencia nacional especializada en servicios obstétricos, neonatal y pediátrico.


La Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Servicio Nacional de Salud (SNS) y el Club Rotario Internacional apoyaron con los equipos de la Sala de Lactancia, y ofrecieron la capacitación del personal médico en el tema del Espectro Alcohólico Fetal.


El director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Chanel Rosa Chupany, aseveró que “esos conocimientos no se quedarán aquí, dispondremos de las medidas y recursos necesarios para que este personal sirva de multiplicadores y que muy pronto podamos contar con unidades como esta en las principales maternidades del país”, dijo.


También intervino en la inauguración de dichas áreas la directora del Hospital Materno Infantil San Lorenzo de Los Minas, doctora Evelyn Cueto, quien valoró esta apertura como una oportunidad y compromiso de contribuir a la orientación de las gestantes, así como en la disminución de la mortalidad infantil.


“Enfrentamos este reto y asumimos el compromiso de hacer todo lo necesario para dar continuidad a esta iniciativa. Estos espacios servirán como espacios seguros para asistir tanto a usuarias externas como internas” expuso.


Efectos nocivos

Entre muchos trabajos dedicados al tema, está el realizado en 2010, por un colectivo de autores, titulado: Efectos del consumo de alcohol durante el embarazo, el cual refiere cómo la “exposición de alcohol durante la gestación ha sido una de las causas más frecuentes de retraso mental (…) de defectos evitables de nacimiento y discapacidades del desarrollo”.


El artículo publicado en Internet apunta que “se utiliza el término trastornos del espectro del alcoholismo fetal (FASD, del inglés fetal alcohol spectrum disorders)” y agrega que “se caracteriza por una triada: retraso de crecimiento intrauterino y extrauterino, un dismorfismo facial característico y anomalías morfofuncionales del neurodesarrollo en el SNC”.


El problema es que el alcohol, puede atravesar la unidad fetoplacentaria y tal y como subraya el estudio “a diferencia del adulto, el feto no posee enzimas necesarias para eliminar estas sustancias, pasando estas a su torrente sanguíneo, por lo que el feto está expuesto a los efectos del alcohol por periodos más largos, ya que no es capaz de metabolizar el alcohol (Schorling & Buchsbaum, 1997)”.


Son muchos los factores de riesgo que afectan el desarrollo fetal, tanto durante la exposición prenatal al alcohol, como en los periodos que siguen: “Beber en determinadas situaciones especiales, como por ejemplo en el embarazo es un problema que trasciende al ámbito personal y social, por la afectación que puede provocar a terceras personas”, indica el texto y considera finalmente que “ la mayoría de las mujeres son conscientes de que el consumo de alcohol en grandes cantidades es perjudicial en el feto, pero muchas de ellas desconocen que el consumo de cantidades moderadas o bajas también puede dañar al feto”.


Ministros van y vienen: mortalidades altas

Entre los grandes desafíos en materia de salud que enfrenta la República Dominicana, se hallan la mortalidad materna e infantil. Un reporte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), divulgado el pasado año, situó a la nación entre los países con mayor mortalidad de recién nacidos, ocupando el lugar número 51 de 184.


En 2018, fallecieron 189 mujeres por problemas relacionados con el parto, así como 3.395 recién nacidos. La tasa se mantiene en el 20,8 por 1.000 nacidos vivos, lo que significa que uno de cada 48 recién nacidos muere antes de los 28 días, de acuerdo con las estadísticas.


Durante una entrevista televisiva, reproducida posteriormente por medios digitales como InformativoMAS, el pasado 3 de febrero, el ministro de Salud Rafael Sánchez Cárdenas declaró: “Yo he tomado las estadísticas de los últimos diez o 15 años, y ese tema es una línea recta, la gráfica de la mortalidad materna en este país, ministros van, ministros vienen, organismos internacionales que han estado acompañando a la República Dominicana en esto, fondos internacionales por todos lados, y sin embargo seguimos con una tasa muy elevada…“ apuntó entonces.


En marzo pasado, el titular anunció el lanzamiento de un plan contra muertes maternas e infantiles, que contará con un presupuesto inicial de 25 millones de pesos (cerca de medio millón de dólares). Aseguró que en septiembre próximo se podrán tener estadísticas de fallecimientos de menores menos drásticas.


Durante las cuatro primeras semanas del año se produjeron 224 defunciones infantiles en todo el país, un promedio de más ocho niños muertos por día, según datos del Boletín Epidemiológico correspondiente, que añade que el 75 % de esos decesos corresponden a mortalidad neonatal; es decir, que 167 bebés tenían menos de 28 días de vida en el momento del óbito.


Habría que preguntarse si estas tristes cifras las engrosaron gestantes que consumieron alcohol.