“El país incrementa interés por las tierras raras, como mineral indiscutible del futuro”

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SANTO DOMINGO. Entre los representantes de una veintena de países que estuvieron presentes en el XV Congreso Internacional de Investigación Científica, realizado en la capital dominicana durante los días 5 al 7 de junio, InformativoMAS logró entrevistar a la prestigiosa investigadora y profesora de la Universidad Nacional Evangélica (UNEV), Natalia C. Vega Sánchez, quien participó con un estudio preliminar de minerales del grupo de las tierras raras(TR) en las Antillas Mayores y los casos de estudio del Archipiélago Cubano y la Cordillera Central en República Dominicana.


Física de profesión, y de origen cubano, Vega Sánchez compartió tablas con investigadores de países como  Cuba, Estados Unidos, Japón, Rusia, India, España, Puerto Rico, Portugal, entre otras nacionalidades más, que colmaron uno de los salones del hotel Sheraton, sede de la actividad científica, auspiciada por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), donde se abordaron, además, disímiles trabajos sobre biodiversidad, ciencia de los materiales, inteligencia artificial, nuevas fuentes de energía renovable, producción sostenible y seguridad alimentaria, por solo nombrar algunos títulos.


En el diálogo con nuestra entrevistada, recordamos que las tierras raras (un conjunto de diecisiete elementos químicos en la tabla periódica; específicamente los quince lantánidos más escandio e itrio), son elementos escasos en la corteza terrestre y que precisamente se les califica de "raras" debido a que es muy poco común encontrarlas en una forma pura, aunque hay depósitos de algunos de ellos en todo el mundo.


-Su ponencia aborda los resultados obtenidos en tres muestras mineralógicas de la Cordillera Central de República Dominicana y veintiséis yacimientos de diferentes tipos genéticos de la República de Cuba, ¿a qué considera usted que se debe este interés por las tierras raras y cuáles son sus características fundamentales?

“El interés por las tierras raras (TR), así como su precio en el mercado han crecido en las últimas décadas, debido a su creciente uso en la industria de la electrónica de alta tecnología.  China, por ejemplo, desde los años 90 tomó el control de su producción y el mercado, al punto de controlar casi el 95 % de su oferta y el 70 % de su demanda.

“Tienen aplicaciones en láseres, lentes de visión nocturna y aleaciones para aviación y vuelo espacial; pero, también, en el desarrollo de la fibra óptica y en los catalizadores de los autos híbridos. Por su versatilidad, son esenciales para las tecnologías verdes y hasta los diseños de grandes turbinas eólicas se mejoran con el uso de imanes hechos de estos minerales.

“Es que las TR se caracterizan por sus extraordinarias propiedades ópticas, eléctricas y magnéticas, y fíjate que aleadas con otros metales, permiten crear poderosos y pequeños magnetos que hacen más eficiente el funcionamiento de aparatos electrónicos como pantallas de televisores, tabletas, computadores y smartphones”.


-¿Existen antecedentes en República Dominicana en la búsqueda y explotación de las TR?

“Sí, sin duda alguna, resulta un interés gubernamental. En el 2018, el presidente de la República, Danilo Medina, declaró como Reserva Fiscal Minera Ávila para la explotación y evaluación de posibles yacimientos de tierras raras, a ser desarrolladas por el Estado o mediante contratos especiales. La disposición está contenida en el decreto 430-18, el cual señala al municipio Pedernales, las secciones Las Mercedes, La Altagracia y Aguas Negras; parajes Ávila, Bella Vista, Boca Tajón, Cabeza de Agua, Cabo Duarte, Canta la Rana, Colonia de Los Arroyos y Colonia Mencia. También hay un proyecto conjunto del Servicio Geológico Nacional (SGN), Mescyt y Universidades de españolas para desarrollar un proyecto que comenzó en el 2015, en la Sierra de Bahoruco. Existen hallazgos en otras provincias; pero, la identificación de las fuentes de aporte de las TR es un reto del hallazgo en depósitos no convencionales”.


-¿Y cuáles son los antecedentes cubanos que usted describe en su ponencia?

“Desde la década del 90 se comenzaron buscar TR en depósitos metálicos, y colas de las plantas de níquel. Se ha hecho mayor énfasis en los últimos años y en tal sentido se realizan algunos trabajos aislados de determinación de esas TR en zeolitas, fosforitas y arcillas.

“En el 2018 se conocieron en Cuba nuevos datos sobre la composición mineral y clasificación del depósito ferberítico (miembro final rico en hierro de la serie Wolframita, cuya fórmula química es: FeWO4), con la presencia de TR y las fases mineralógicas que las contienen”.


-¿Resultan similares los denominados hallazgos en ambos países, o se diferencian?

“En los depósitos cubanos estudiados las TR predominantes son las del tipo ligeras. En el caso del suelo dominicano hay un balance de tierras raras ligeras y pesadas.

“Nuestras recomendaciones sobre el tema puntualizan la necesidad de realizar estudios detallados que confirmen la distribución de las TR dentro de los depósitos; así como evaluar posibles dimensiones y significados económicos e investigar otras muestras para determinar la presencia de TR en depósitos dominicanos”.


Un aparte de reflexión. ¿Las tierras raras, nueva guerra del Siglo XXI?

Un artículo publicado en la Revista Electrónica de Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura, titulado: Las tierras raras, nueva guerra del Siglo XXI, plantea que según la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada, “las tierras raras son, sin duda, los minerales del futuro, ya que día a día entran en nuevas aplicaciones de la sofisticada tecnología moderna”.


Tal y como señala la profesora Natalia C. Vega Sánchez, decenas de aplicaciones más de las TR se perfilan, tales como “fenómenos catalíticos en la refinación del petróleo, elaboración de cerámicas superconductoras,  refrigeración y almacenaje de energía, vidrios de alto índice, polvos de pulido en óptica, baterías nucleares, captura de neutrones, tubos de rayos X, comunicación por microondas, tubos de haz electrónico, equipos de imágenes en medicina, entre otros usos relevantes de las tecnologías modernas”.



Se plantea que China concentra casi todo el mercado de estos minerales; pero, “la realidad es que acapara sólo el 35% de las reservas mundiales. En Estados Unidos, por ejemplo, funcionaba a fines del siglo XX, la mayor mina de tierras raras del mundo, que fue cerrada aprovechando los bajos costos de estas materias en China”, explica el artículo que concluye: “La guerra mundial por abastecerse de este mineral indispensable para la industria de las más nuevas tecnologías que demanda el consumo mundial, está en sus comienzos. Y el costo ambiental de su extracción amenaza con ser enorme”. 

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