​Reelección, desgarramiento interno y más...

|

El tema sigue su ritmo escandaloso y para algunos inmutable, como hierro sobre lata. La sociedad dominicana sigue el tema como desde el coliseo romano se llevaban a campo las grandes batallas, que algunos sintetizaron con las frases: “¡Pan y circo!”, como si no existieran tantos miles de motivos para marcar la atención en otros senderos que, a fuerza de quebrarse entre desvíos u olvidos, tienden a perder importancia, aun cuando la tienen y más.


Las consecuencias negativas que tendría una reforma constitucional para el país, mediante la cual el presidente Danilo Medina tendría la posibilidad de un tercer mandato consecutivo, han sido analizadas por especialistas. Son diversas las observaciones, que van desde la reflexión en torno a la llamada telefónica del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, al presidente Danilo Medina, en la cual “recomendó” preservar la institucionalidad y el Estado de Derecho, hasta desenlaces negativos en las potenciales inversiones extranjeras, que mantendrían bajo perfil, hecho que perjudicaría en todos los sentidos a la nación.


Esto, según economistas y expertos en relaciones internacionales, se considera uno de los principales problemas; pero, como dijo alguien, tan conocedor de gobernantes, como de pueblos, “en política, lo real es lo que no se ve”. Lo cierto es que República Dominicana se bate en esta pugna interna del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y el clima político, no solo transmite la intranquilidad a los inversionistas, si no a los comerciantes y empresarios de la República, a los dueños de comercios que aseguran que desde que surgió el debate de si hay o no re postulación presidencial, consumidores e inversionistas no quieren arriesgarse con nuevos compromisos.


De manera que a nadie conviene un marasmo de la economía y mucho menos la zozobra en el sector. En cuanto a la organización política, en sí misma, el peligro de este desgarramiento interno vislumbra, sin duda alguna, pérdidas políticas y las que estas entrañan. Muchas han sido las crisis internas, que esta vez se les ha ido de la mano por completo; pero, como buenas familias, antes las resolvieron en “casa”.  Que danilistas y leonelistas asuman posiciones inteligentes, ya no para ellos, sino para el país, favorecería a todos. Los silencios de Medina son contraproducentes y dañinos, las voces ofensivas rememoran bajos instintos de la época cavernaria. Sí, los entornos son cada vez más tóxicos tal y como se ha dicho. El tiempo se agota, la gente también. Es hora de soluciones o las pérdidas serán mayores aún de las pensadas. 

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.