Crisis iraní alarma a Europa

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SANTO DOMINGO. Europa ha decidido cerrar filas con el Reino Unido ante la crisis desatada por el apresamiento del petrolero Stena Impero por la Guardia Revolucionaria iraní. Francia y Alemania hicieron llegar ayer su "total solidaridad" con el Gobierno británico, que ha anticipado una "respuesta firme" y pidieron a Teherán que ponga fin a la "captura ilegal" de la embarcación de 23 tripulantes, anclada en el puerto de Bandar Abbas desde el viernes.


El Foreign Office llamó a consultas al representante diplomático iraní en Londres, Mohsen Omidzamani, mientras el secretario de Exteriores, Jeremy Hunt, endurecía sus advertencias a Irán tras las segunda reunión en menos de 24 horas del gabinete de crisis Cobra. British Airways anunció entre tanto la suspensión durante una semana de sus vuelos a Egipto como "medida cautelar" por la crisis iraní.


La ministra de Defensa británica, Penny Mordaunt, declaró la captura del petrolero Stena Impero como un "acto hostil" y aseguró que la fragata HMS Montrose estaba a tan solo una hora de donde se produjo el abordaje, según informa The Daily Telegraph.


"Las recientes acciones en el Golfo demuestran que Irán puede haber elegido el camino peligroso de la conducta ilegal y desestabilizadora", declaró Hunt. El secretario de Exteriores reconoció explícitamente que el apresamiento del Stena Impero se produjo en represalia por la "detención legal" del superpetrolero iraní Grace 1 en Gibraltar, el 4 de julio (alegando que iba a Siria con un cargamento de crudo, en violación a las sanciones de la UE a Damasco).


"Estamos intentando encontrar la manera de resolver el asunto del Grace 1 y al mismo tiempo garantizar la seguridad de nuestros barcos", agregó Hunt, en declaraciones a Sky News. "Pero seremos absolutamente claros: si esta situación no se resuelve, habrá serias consecuencias".


Hunt expresó de paso su "extrema decepción" por las acciones de Irán tras una conversación telefónica mantenida con el ministro iraní de Exteriores, Mohamed Javad Zarif. En un mensaje en Twitter, Hunt aseguró que Zarif le prometió la semana pasada su intención de "desescalar" la crisis, "cuando realidad han ido en sentido contrario". "Queremos acciones y no palabras, si es que queremos encontrar el camino", advirtió el titular del Foreign Office.


Londres intensificó sus contactos con Washington para intentar orquestar una respuesta conjunta ante la crisis iraní. El Gobierno británico buscó simultáneamente el respaldo de sus aliados europeos, que hasta ahora habían marcado una distancia con EEUU por la decisión de Trump de romper el acuerdo nuclear y volver a imponer sanciones a Irán.


Teherán acusó precisamente al Gobierno británico de complicidad con la guerra económica de EEUU contra Irán, al intentar "complacerle" con el "acto de piratería" de la detención del Grace 1, que seguirá fondeado temporalmente en Gibraltar al menos hasta el 15 de agosto por decisión judicial. Desde hace dos semanas, Londres estaba en guardia ante una posible represalia iraní y de hecho había dado la alerta a toda su flota tras las recientes escaramuzas protagonizadas por lanchas iraníes en el Estrecho de Ormuz. El Gobierno británico anunció la semana pasada el envío a la zona del Golfo del destructor HMS Duncan, con la misión de relevar a la fragata HMS Montrose, incapaz de velar por la seguridad de los más de 15 embarcaciones con bandera británica que a diario pasan por Ormuz (por donde circula el 20% del petróleo mundial).


La Royal Navy dispone de otros cuatro barcos cazaminas estacionados en la región, pero varios expertos militares -como el Almirante Alan West- han advertido de que cualquier represalia británica choca contra la "limitada capacidad naval" en la zona. La inestable situación política en Londres, con el relevo de la premier Theresa May previsto para la próxima semana y con el titular de Exteriores, Jeremy Hunt, volcado en su propia campaña para la sucesión, han limitado también la reacción diplomática. La crisis iraní será sin duda el primer gran reto internacional del futuro primer ministro. La llegada a Dowing Street del favorito, Boris Johnson, puede marcar un nuevo giro: un mayor alineamiento con Washington, un endurecimiento por parte iraní y una compleja situación para los aliados europeos, ante el futuro del pacto nuclear. La agencia semioficial Tasnim informó entre tanto que el Stena Impero sigue fondeado en Bandar Abas y que sus 23 tripulantes serán interrogados en los próximos días. La Organización de Puertos y Navegación de la provincia iraní de Hormozgan alegó por su parte que el petrolero fue apresado por "colisionar con un barco pesquero" y por no responder a las advertencias. Según la naviera Stena Bulk, cuatro lanchas y un helicóptero participaron en el apresamiento.


"La regla de la represalia es un concepto reconocido por el derecho internacional que se usa frente a las medidas ilegales de otro país", declaró por su parte Abasal Kadjodaí, portavoz del Consejo de Guardianes.


VUELOS

Por otra parte, la aerolínea alemana Luthansa reanudó este domingo sus vuelos a El Cairo, tras una corta interrupción de ese servicio, el sábado, por razones de seguridad no especificadas.


Fuentes de la compañía, la primera del sector en Alemania, anunciaron a primera hora de este domingo que los vuelos regulares a la capital egipcia quedaban restablecidos, sin dar más detalles, según informa Efe.

Esta decisión sigue al comunicado emitido el sábado a última hora sobre la suspensión "preventiva" del servicio y en la que se especificaba que para Lufthansa la seguridad es "la máxima prioridad".


La medida fue adoptada después de que British Airways (BA) hubiera cancelado todos sus vuelos a El Cairo, por un plazo de siete días y como medida de seguridad, aunque asimismo sin especificar más razones.

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