Ortega anuncia elecciones para noviembre de 2021

|

Ortega

SANTO DOMINGO. "Cristo está presente, no sólo en esta plaza sino en toda Nicaragua", agregó un presidente aislado en el mundo. Sólo le acompañaron el presidente de Osetia del Sur y los vicepresidentes de Cuba y Venezuela. Apeló a la paz en su país para lograr el desarrollo, criticó las sanciones económicas de Estados Unidos porque "son los pueblos los que sufren". Y de la brutal represión que ordenó su Gobierno el año pasado, manifestó en tono clerical: "Tuvimos la paciencia de Job pero todo tiene un límite", sin mencionar los 400 muertos ni los centenares de presos políticos.


Antes de concluir, dio la puntada que muestra, una vez más, la escasa voluntad de alcanzar un acuerdo con la Alianza Cívica. "En el 2021 vendrán las elecciones y ya estamos preparados para ganarlas", arengó a la marea de banderas del FSLN que ondeaban en el recinto. "Se harán las reformas a la ley electoral para que nadie venga a quejarse después que le robamos las elecciones". Y en un tono despectivo preguntó "¿Qué quieren? ¿Que los barramos y después salgan diciendo que les robamos?". Para concluir en tono rotundo: "Elecciones en noviembre del 2021", en contraposición a la exigencia de la Alianza Cívica y la comunidad internacional de que adelante los comicios. "De rodillas, sólo ante Dios".


La jornada había comenzado con las palabras de Rosario Murillo. Quería mandar a todos, manifestó, un "mensaje de paz, de encuentro, de fe, esperanza, fraternidad. Mensaje cristiano para un pueblo cristiano, de fe, de devoción, que avanza de la mano de Dios". Su mujer y vicepresidenta hizo las veces de presentadora del acto que se prolongó durante cuatro horas y mezclaba discursos políticos y religiosos con canciones alusivas a la revolución sandinista. "Son 40 años de lucha igual que Israel luchó 40 años para entrar en una tierra mejor", cantaban las iglesias evangélicas de León.


En su turno, el párroco católico de la iglesia de la Merced pedía a su compañero cristiano llegado de Estados Unidos que hiciera "buenas gestiones en el Senado de su país para que cesen las imposiciones a Nicaragua. Que cese la Nica Act". Fue el suyo no sólo el discurso más largo, sino, también, el más político. 


"Conmemoramos 40 años de haber nacido a una nueva sociedad, a una nueva Nicaragua. Cuarenta años nos remite a la Biblia. Pasó el pueblo de Moisés a través del desierto, hambre, sed, agresiones, bloqueos, persecución, tentación de regresarse al pasado", dijo. "El desierto es transición, no es para quedarse, es para transitar a una tierra que emana leche y miel".


Los vicepresidentes de Cuba y Venezuela y el presidente de Osetia del Sur, nación de unos 70.000 habitantes, se limitaron a manifestar su adhesión a Ortega y a la revolución. En suma, una demostración más de la enorme división que existe en Nicaragua y que no parece tenga pronta solución.


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.