Avanza pesquisa de juicio político, pese a ataques de Trump

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Trump impeachment


SANTO DOMINGO.  A pesar de los ataques del presidente estadounidense, Donald Trump, contra la investigación de juicio político enfocada en sus tratos con Ucrania, esa pesquisa parece tener hoy más fuerza tras una importante votación y nuevos testimonios.


El gobernante republicano no deja pasar un día sin arremeter contra tal indagación, la cual se centra en analizar sus peticiones de que el país europeo investigara al exvicemandatario y candidato presidencial demócrata Joe Biden.


Anoche, en un mitin de campaña en Tupelo, Mississippi, el jefe de la Casa Blanca acusó a los medios y a los demócratas de haberse involucrado en una asociación corrupta para tratar de imponer su voluntad y frustrar la democracia estadounidense.


El jefe de Estado se pronunció de ese modo debido a que un día antes la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobó una resolución en la que se establecieron las pautas para que la pesquisa pase a una fase pública, luego de semanas de entrevistas a puerta cerrada.


La acción del jueves constituyó la primera votación formal en la indagación de juicio político desde que a finales de septiembre pasado la titular de la Cámara Baja, Nancy Pelosi anunció el lanzamiento de ese proceso.


Diversas fuentes consideraron que dar ese paso, en el que todos los miembros de la Cámara Baja debieron expresar su consideración sobre la investigación en curso, fue positivo en el intento de los demócratas de otorgar aún más legitimidad a un esfuerzo continuamente atacado por los republicanos.


Asimismo, autorizar que próximamente se realicen audiencias abiertas y se divulguen los testimonios de los testigos, ofrecerá mayor transparencia ante el público.


Trump niega haber presionado a Ucrania para que investigara a Biden y a su hijo Hunter por los vínculos que tuvo este último con una empresa de gas natural de ese país, y asegura que en sus peticiones de lanzar una indagación sobre el tema no hubo ningún tipo de quid pro quo.


Según el jefe de la Casa Blanca, todo marchó correctamente en la conversación telefónica que sostuvo en julio con su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, a quien le planteó el tema de los Biden y le solicitó, además, una investigación sobre los comicios norteamericanos de 2016.


Pero varios testigos han confirmado a puerta cerrada que el Trump bloqueó una ayuda militar destinada al país europeo en espera de que Kiev anunciara el lanzamiento de las pesquisas solicitadas por él.


Asimismo, según han sugerido funcionarios de su propia administración, Trump quiso que la celebración de un encuentro con Zelensky en la Casa Blanca estuviera supeditada al anuncio por parte de la nación europea de esas investigaciones.


El testimonio más divulgado de los que tuvieron lugar esta semana ante los tres comités de la Cámara Baja encargados de la pesquisa fue el de Alexander Vindman, el principal experto en Ucrania en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC), quien les dijo a los legisladores el martes que el diálogo entre Trump y Zelensky le causó preocupación.


De acuerdo con el funcionario, él transmitió su alarma sobre la conversación de ambos mandatarios al abogado del NSC, John Eisenberg, quien le dijo que no discutiera la llamada.


La cadena de televisión CNN indicó que Eisenberg y otros letrados trasladaron la transcripción de ese diálogo a un sistema de seguridad más alto que el usado típicamente para las llamadas presidenciales, una decisión que también puso a los demócratas en alerta.


En medio de estas revelaciones, la buena noticia para Trump parece ser que, aunque su índice de aprobación sigue siendo muy bajo, no ha registrado cambios notables influenciados por el proceso en el Capitolio.

Un sondeo difundido ayer por el diario The Washington Post y la cadena ABC News arrojó que un 38 por ciento de los norteamericanos ve favorablemente el desempeño del presidente, mientras que el 58 por ciento desaprueba su labor, similar a una encuesta de septiembre.


La mala noticia, sin embargo, puede ser que un 49 por ciento de los entrevistados considera que Trump debe ser acusado y destituido de su cargo, frente a un 47 por ciento que rechaza tal procedimiento, números superiores a los de julio, cuando solo un 37 por ciento respaldaba una pesquisa de juicio político y el 59 por ciento se oponía.


De cualquier modo, la cuestión de una posible acusación contra el jefe de Estado continúa siendo un tema totalmente partidista en el que los republicanos del Congreso siguen alineados con Trump, por lo que, de llegar a realizarse un juicio político en el Senado controlado por la fuerza roja, el mandatario tiene todas las posibilidades de resultar exonerado.

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