​Centro Laboral Amor Internacional mantiene producción con acompañamiento virtual

|

Olga

SANTO DOMINGO. La noticia de que Latinoamérica será la región con mayor desplome económico, tras el supuesto repliegue de la pandemia, con Brasil, México y Argentina entre los más afectados, no significa que no haya preocupación similar en la República Dominicana, donde más de un millón de trabajadores continúa afectado por las suspensiones de sus contratos.


La propia vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Circe Almánzar, afirmó al ser entrevistada este martes 9 de junio, en el programa Hoy Mismo, transmitido por el canal nacional Color Visión, que “a pesar de todas las medidas que se han tomado, la situación es  compleja” y anunció que “podríamos estar viendo en el próximo mes unos desahucios mayores".


También el presidente de la Asociación Nacional de Empresas e Industrias Herrera (ANEIH), Leonel Castellanos Duarte, llamó a  las autoridades nacionales, a través de un comunicado, a ponderar la posibilidad de adoptar un paquete de acompañamiento y soporte al tejido empresarial, manufacturero, agrícola y comercial, a fin de que las empresas micro y pequeñas que acusan graves dificultades, puedan sobrevivir y no desaparecer.


“Esto quiere decir que las empresas cancelarán a más gente de la cuenta, y en el peor de los casos, decidirán cerrar completamente por no tener perspectivas de ayuda desde el Estado”, dijo.


La crisis, más violenta para mujeres y niñas

Si bien la población en general sufre las consecuencias de la pandemia del Covid-19, para nadie resulta novedoso que sean las mujeres y niñas las más afectadas. En tal sentido, el pasado 14 de mayo, durante la conferencia virtual sobre desigualdad y género, la especialista en desigualdad y pobreza, Rosa María Cañete Alonso, la Fundación Solidaridad, la Fundación Friedrich Ebert (FES), el Instituto de Investigación Social para el Desarrollo (ISD) y el Centro Integral para el Desarrollo Integral (CIDEL), presentaron el proyecto “Economía resiliente y justicia de género en República Dominicana” con el propósito de fortalecer las capacidades de las organizaciones de la Sociedad Civil en el país.


El Embajador Gianluca Grippa, jefe de la delegación de la Unión Europea (UE, en la República Dominicana, consideró  que estudios recientes indican que la crisis, producto de la pandemia, afecta de forma especial a las mujeres y niñas de la región, y el país, poniendo en riesgo los logros alcanzados hasta el momento en el tema.


Se refirió, particularmente, al proyecto Resiliencia y Género, que cuenta con el apoyo financiero de la UE, iniciativa que plantea potenciar herramientas para enfrentar desigualdad de género en el país en el marco de las metas de la Estrategia Nacional de Desarrollo al 2030 (END 2030) y los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), que producto de la paralización económica y los efectos del Coronavirus, se ven gravemente afectados.


Por su parte, Rosa Cañete expresó durante la conferencia que la desigualdad en la nación dominicana es el resultado de un modelo económico que no distribuye y de unas políticas públicas ineficaces; por lo que es necesario transitar hacia una economía resiliente que logre garantizar derechos básicos a toda la ciudadanía. “Para esto la voluntad política es fundamental y la capacidad de incidencia de las organizaciones de la sociedad civil, una herramienta para impulsarlo”, concluyó la especialista.


Desde los hogares…

En la concurrida Avenida Duarte 264, Villa Consuelo, de la capital dominicana, existe desde hace unos 40 años el Centro Laboral Amor Internacional.


Hay que señalar que Villa Consuelo, ubicada en el mismo corazón del Gran Santo Domingo, es uno de los barrios emblemáticos de la capital. Conocida popularmente como “Villacón”,  miles de micro y pequeños comerciantes llegan cada día, desde todas partes del país, para surtir los negocios de las cientos de importadoras que operan en el lugar y muchas personas gestionan cualquier artículo que necesiten, sobre todo cuando se cuenta con poco dinero.


Amor internacional 3

En esa popular zona se ubica el Centro Laboral Amor Internacional, que reúne a más de un centenar de mujeres, de ellas el 50% son haitianas, un pequeño grupo de venezolanas y una peruana, que junto a las dominicanas continúan desde sus hogares, en estos días del Covid, y gracias a la tecnología, el aprendizaje y realización de diferentes técnicas, entre las cuales se hallan: costura elemental; corte y confección; diversas manualidades; peluquería; masaje corporal; confección de cortinas y cenefas; maquillaje; estética facial; cocina; repostería y tapicería, entre otras.


Informativo MAS entrevistó a su directora, Xiomara Altagracia García, licenciada en Contabilidad y terapeuta holística, quien fue asignada en ese puesto desde el pasado 8 de enero, función que se vio interrumpida por la llegada del coronavirus:


 “A dos meses de iniciar mi gestión entramos en cuarentena, lo que ha constituido, más que todo, un reto pleno de aprendizajes y donde he tenido que reconectar con la creatividad para poder acompañar a las docentes desde la motivación y la flexibilidad para lograr que las participantes continúen su proceso de desarrollar las técnicas de su preferencia”.

Ampor internacional 4



Entre las docentes más antiguas del centro se halla Olga Jake, con quien logramos conversar telefónicamente:

“Llevo 27 años aquí; he sido facilitadora en el área de belleza y ahora también de manualidades. Durante esta cuarentena, el confinamiento ha sido un cambio que no se esperaba, una experiencia única. Le puedo decir que más allá del miedo, hemos tenido experiencias gratas; porque nos hemos acercado más. Quizás la misma situación ha hecho que nos tengamos más confianza, y que exista mayor comunicación entre las participantes y las maestras, al punto de plantearnos hasta problemas  personales”.


Explica que, aunque todo se realiza por la vía virtual, las alumnas siguen de cerca los métodos y aclaran cada duda por what sapp: “Nos dividimos los grupos y les enviamos videos e imágenes. Ellas nos van mostrando paso a paso lo que hacen, y nosotras les orientamos. En el área de manualidades  antes iban un día a la semana al centro; era la única vez que nos veíamos, ahora nos comunicamos a diario, hasta sábado y domingo. No ha sido necesario ir al centro ni juntarnos. De esta manera el distanciamiento social se mantiene mejor, ¿no es verdad?”.


Iniciativas “a pecho”

Para Olga Jake y las once facilitadoras que integran el Centro Laboral Amor Internacional, el  “período especial” que se vive como consecuencia de la epidemia ha revertido algunos conceptos y otros los ha fortalecido durante este acompañamiento virtual. “Les hablamos a las participantes sobre la necesidad de prepararnos, porque no sabemos a dónde vamos a parar y debemos estar dispuestas a salir adelante. Tenemos estudiantes que han sido violentadas y las ayudamos como podemos, porque generalmente son las que cuentan con menos recursos. 


“Les facilitamos a algunas los materiales para sus producciones; según las necesidades el Estado provee en ocasiones. Pero cada quien colabora y lo importante es que con lo que ellas mismas venden, compran. Se emplean, sobre todo, materiales reciclados. La mayoría de estas mujeres depende de lo que gana y ya muchas han puesto su propio negocio. Es que, cuando una trabaja “a pecho” como se dice, las obras salen preciosas”.


Botellas decoradas, cojines  y  lámparas de llamativos diseños, costuras con hermosos estilos, entre muchas otras, integran estas producciones que aguardan la posibilidad de ser comercializadas. Mientras, la creatividad se multiplica y, sin duda alguna, la experiencia de erguirse en medio de los tiempos borrascosos del COVID-19 fortalece a las incansables mujeres de esta escuela laboral que enaltece, sobre todo, el amor incondicional a lo que producen.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.